Pirulí

Hoy he vuelto a acordarme de ti mientras revisaba mis fotos:
Vi tu mirada;
tus ojos verdes,
Tu piel; 
pálida porcelana,
Tu cabello; 
largo y castaño con esos reflejos dorados...
Pensaba que te iba a poder olvidar,
mas no puedo.

Me equivoqué muchas veces,
y aun siempre estando tú ahí,
siguió nuestro pacto más puro omnipresente.

Mi dolor no me permite olvidar,
lo que alguna vez, siempre deseé;
esos labios apetecibles en cualquier momento.

Siempre hemos discutido por ñoñerías,
tonterías sin importancia estúpidas e inverosímiles.
Mis labios están sellados,
buscando los tuyos ya marchitados.

En mi silencio atroz,
mi desgarradora voz suplica,
volver a encontrar nuestro pacto:
tu sonrisa. 

Y cuando te tenga en mi brazo,
mirando tu rostro vacío,
rompiendo por primera vez el silencio,
confesaré lo que siento.

El peor momento ha llegado,
con ese pesar eterno,
que cuanto más se eleva tu alma,
más pequeño me siento.

Ahora que estoy a punto de estar más triste que nunca,
¿queréis saber la triste verdad?

Ya no la recuerdo:
Ni su mirada,
ni su piel,
ni su cabello,
ni sus labios,
ni nuestras discusiones,
ni tan si quiera su rostro. 

Solo tengo esto en mente;
Que todo lo que consiga jamás va a llenar el vacío que ha dejado en mi ente.



Pirulí.