Tiempo

Cometo continuamente un gravísimo error: querer volver hacia atrás. Me gustaría que el tiempo fuera un reloj de arena que con el hecho de girarlo todo fuera marcha atrás y volver a reanudarlo. No sé si os pasa, pero, ¿nunca habéis llegado a casa y habéis pensado que le tendrías que haber dicho eso a ese y que en una situación similar actuarás en consecuencia de lo que piensas ahora que estás más tranquilo? -A mí, muchísimo. Es como si me preparara mentalmente para hablar. Y eso que yo tengo un nivel de parla alto: puedo hablar muy rápido. Otra cosa, claro está, es que me entiendas.-

Llego a casa y quiero dar marcha atrás. Quiero volver a sensaciones pasadas; sentir el pasado. Pero me doy cuenta al paso del tiempo que el tiempo es el gran hijo de puta de todos los putos males: siempre se acaba.
Recuerda: sabrás siempre la primera vez que hagas algo pero jamás la última.

Y, lo peor de todo: quiero vivir mi futuro en aquella sensación que tuve un buen día. Pero nada se repite; jamás vas a poder volver a bañarte en la misma agua de un río.
Contestó Mario Conde (fíjate cómo he empezado y cómo estoy acabando) cuando le preguntaron si es posible volver a enamorarse en la vida, con una rapidez acojonante para la respuesta, que sí: aceptando que no puedes volver a atrás en el tiempo -es decir: sin sustituir a una persona por otra; aceptando su ida-.

Así que la próxima vez que sientas algo maravilloso, disfrútalo. No se volverá a repetir igual y no sabes si será la última sensación maravillosa que sientas.