Beethoven y su Sinfonía 0

Si le preguntáramos a Beethoven (1770-1827) qué le hubiera gustado hacer en su vida y no ha podido su respuesta sería, probablemente, haber estudiado con el músico más grande de su época: Mozart.Un jovencísimo Beethoven realizó su primer viaje a Viena para conocer a Mozart. Cuando Mozart conoció a Beethoven, Beethoven interpretó una obra de Mozart. A Mozart no le gustó. Sin embargo, cuando Beethoven pidió interpretar un tema con variaciones improvisado del mismo, Mozart empezó a apreciar a Beethoven. Entonces, de una forma total y absolutamente profética, es cuando Mozart pronuncia las palabras que darán el pistoletazo de salida en la carrera musical de Beethoven:

¡Recuerden su nombre, este joven hará hablar al mundo!

Aceptado como alumno del mismísimo Mozart, Beethoven se sentiría el joven músico más feliz del mundo. Sin embargo, los que escuchamos a Beethoven sabemos que su vida está formada por una moneda de 2 caras muy opuestas. Desgraciadamente, la madre de Beethoven enfermó y la familia Beethoven tuvo que volver a su ciudad natal: Bonn. Cuando el tiempo pasara, Beethoven recibiría la carta de Waldstein (su mecenas) anunciándole la muerte de Mozart y sugiriéndole otro profesor: Haydn.

Hay historiadores que afirman que la relación Beethoven-Haydn no tuvo muy buenas vibraciones. Aunque Haydn no fue el único profesor de Beethoven, también estuvieron otros como Salieri y demás, a él es quien le dedica el op. 2 de sus sonatas.

Entonces, en este periodo anterior a su primera sinfonía (1800), Beethoven escribe un esbozo de su sinfonía 0, una sinfonía anterior a la primera y que demuestra un claro caracter clásico propio de su profesor, Haydn. Esta partitura no fue publicada nunca por Beethoven; se encontró en el archivo del hijo de Stamitz, el director de la Orquesta de Mannheim.

Por ello, de Beethoven se habla que tiene 9 sinfonías y una inacabada. Tendemos a pensar que es su sinfonía 10 que murió antes de finalizarla. Pero no, es su sinfonía 0, la que nunca retomó.