3

Hay dos cosas por las que se caracteriza la cultura occidental, es decir; nuestra cultura. La primera de todas es una obsesión absoluta con el número 3. ¿Por qué el 3? Ya en la Grecia Clásica se consideró el número 3 el número perfecto. Partamos de la reflexión de que las preguntas clásicas de la filosofía (que casualmente son 3) son: ¿de dónde venimos? ¿dónde estamos? ¿a dónde vamos? Estas tres preguntas se tradujeron en la abstracción por principio (¿de dónde venimos?), medio (¿dónde estamos?) y fin (¿a dónde vamos?). Pero aún podemos ir más allá. ¿Por qué el número … Continúa leyendo 3

Sobre el Don

Vamos a ver, si ahora la sociedad es muchísimo mejor que la de 1750, ¿por qué coño no hay un Mozart nítido y claro al que señalar hoy en día? Pues yo os lo voy a explicar: porque Mozart era un genio; un genio que mediante un Don Divino supo manejar la música y eso jamás se va a volver a repetir, un emisario de la música de Dios que gracias a su inteligencia innata no volverá a aparecer durante este milenio, ¿no? Bueno, es discutible. En una ocasión una profesora jubilada vino a escucharme tocar el piano (ella y … Continúa leyendo Sobre el Don

Debussy: La Catedral Sumergida

La tonalidad nace a partir de la cadencia La atonalidad en la música es un tema complejo porque se prejuzga que la atonalidad nace de la nada: y no es así. La atonalidad nace a partir de la tonalidad, aun más; la tonalidad nace de la cadencia. Vamos a centrarnos en el preludio de Debussy n.º X (primer volúmen): la Catedral Sumergida. Esto es la cadencia (final) del preludio -a modo de curiosidad, Debussy escribió el título de su obra al final de ésta, no al principio-. La cadencia se produce en los 4 últimos compases; acordes muy extensos con … Continúa leyendo Debussy: La Catedral Sumergida